QuerÃa escribir algo bonito, hacer una reflexión sobre nuestra misión en la vida, sobre la existencia de ese Dios protector, pero tantas veces lejano,...
Pero creo que hoy no va a salir nada de mi teclado, asà que sólo os pongo el vÃdeo.
Aprovecho para saludar a mi "gente bloguera".
Me miraban las estrellas desde su altura infinita.
Guiñando sus ojos de luz caliente.
Rayo viajero en el espacio profundo,
llegando hasta mà tibio pero inerte.
¿Te acuerdas de cuando hiciste la primera comunión?
¡Ha pasado tanto tiempo! cuantas vivencias, cuantas alegrÃas y cuantas tristezas...
Pero estás aquÃ, con nosotros, cada dÃa...
Por eso te doy las gracias.
Como nadie ha comentado mi anterior post y tengo "mono" de publicar, vuelvo a abrir las puertas de mi casa.
Soy bastante negada para subir canciones y cuando llevo tiempo sin escribir se me olvida hasta de cómo entrar en el blog.
En fin, que debe de ser la edad. A falta de 15 dÃas para cumplir años siento todo el peso de la vida a mis espaldas y sueño con aligerarlo, con volver la carga más liviana, con dejar por el camino mochilas que ya no necesito. Y asà más ligera en mi viaje, poder seguir la senda, a veces ancha y llana, otras tortuosa y empinada.
Pero a fin de cuentas mi destino...
Y sueño quimeras como cuando era adolescente, y me emociono con paisajes, con melodÃas, con voces. Pero cuando me miro en el espejo y noto las malas pasadas que me juega el tiempo, entonces veo lo insignificante que soy, y eso me hace pensar en la fragilidad de la Humanidad.
Y hablando de Humanidad, ahà van dos vÃdeos, de esos tÃpicos que circulan a miles por YouTube, pero me apetece ponerlos, ya que dicen tantas cosas ...